miércoles, 31 de julio de 2013

Aprovecha el momento


(Dedicado a mis alumnas y alumnos de Octavo Año Básico, 2011)



Preocupado por lo corta que es la vida,
ilusión que en cualquier momento acaba,
Robert Herrick, el viejo poeta inglés
este consejo a las vírgenes entregaba:
“Coged las rosas mientras podáis,
veloz el tiempo vuela,
la misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta”.


“Carpe diem”, es la idea
traducida como “aprovecha el momento”,
ya que seremos pasto de los gusanos,
nos enfriaremos…
La gran pléyade de cuantos nos han antecedido
se ha sentido poseedora de grandes cerebros, recias estampas,
invencibles casi siempre.
Muchos se creyeron destinados a grandes cosas,
pero fueron atrapados,
porque quizás demasiado esperaron
para comenzar a hacer de sus vidas
lo que alguna vez soñaron.


Hoy están criando flores,
o sus minutos se les escurren
entre fútbol o peluquerías,
como un aceite agrio que les gotea
y les mancha sus escritorios
a los cuales están anclados, engrillados sin saberlo.
Estiran de vez en cuando sus espaldas,
limpian sus anteojos y vuelven a llenar libros
o planillas Excel,
con números que susurran el rumor de otros muertos,
sombrío consumidores, simples consumidores
a quienes se les escurrió la vida, tristemente,
porque no recogieron a tiempo las flores,
porque dejaron pasar la vida
como un ruidoso pasacalles,
mirado desde la vereda o tras la sombría ventana.
¡Aprovecha el momento!, no dejes que el día
se te derrita entre los dedos,
cuando no sepas qué hacer,
sólo ponte en movimiento,
arrástrate, gime, ríe, avanza,
da la pelea, aunque parezca perdida.
Si no sabes qué hacer,
sólo haz lo que siempre has soñado.
¡Aprovecha el momento!,
haz de tu vida algo extraordinario,
porque la única verdad es que,
como decía Whitman, después de todo,
el drama de la vida seguirá allá afuera
acosándote, aguijoneando,
atrapándote con su hambre.
El drama de la vida seguirá allá afuera,
pero tú puedes contribuir con un verso…





W.B.U.
140511

1 comentario:

tecla dijo...


Un gran poema para unos niños que terminan su edad escolar y con ella su infancia. Duele y conmueve por lo que supone de promesa y de temor por todo cuanto les ha de acarrear la vida con sus dolores y sus goces.
Me has recordado aquel poema de Garcilaso:

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto, e
l viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto,
antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre......

Es muy emotivo, Walton.
Me ha conmovido.